El papel de la biblioteca pública en la inclusión de personas con discapacidad auditiva.

ENSAYO

En Colombia según Censo de DANE realizado en el año 2005, se determina que hay 454.822 personas que presentan discapacidad auditiva, esto significa únicamente una cifra, pero a ella se multiplican la cantidad de oportunidades de igualdad que merecen estas personas, no podemos ser ajenos a esta realidad, por el contrario es una responsabilidad de las instituciones y para el caso que nos compete las también bibliotecas públicas, (las cuales en su mayoría son más susceptibles de recibir a diario a estas personas incluso sin que nos demos cuenta de ello), pero también una responsabilidad nuestra como profesionales que siempre proclamamos el derecho a la información y el conocimiento, personas que somos capaces de ser mediadores entre las personas discapacitadas y su acercamiento a las bibliotecas, si bien es cierto algunas instancias se han pronunciado sobre esa “igualdad de condiciones” en nuestras manos está hacerlas cumplir y brindando las oportunidades de cultura y educación que desde la biblioteca se puede realizar,¿Cuál es el objetivo?, interrogante tan sencillo que nos llevará a ejecutar verdaderamente programas y servicios destinados a estas personas con más el importante de los objetivos “inclusión e igualdad” de acercamiento al conocimiento.

Si bien es cierto las bibliotecas públicas de nuestro país se han dedicado bastante al trabajo con la comunidad, han seguido básicamente esas directrices que instancias como la UNESCO e IFLA han determinado para su funcionamiento en cuanto a la dedicación de programas, servicios, colecciones, instalaciones, ect, que se puedan disponer además en la atención de personas discapacitadas, y las leyes de igualdad que respaldan al acceso “todas” las personas sin ninguna restricción, se han estado trabajando programas y actividades dedicadas exclusivamente a ellos, es bueno tomar estas experiencias y de otros países e implementarlas a fin de fortalecer este tema de atención integral a las personas con discapacidad en la biblioteca.

Es un hecho normal que cuando se acerca a nosotros una persona sorda tratamos por nuestro medio de comunicarnos, tal vez no logremos hacerlo de la mejor manera, y debamos dirigirlos a las personas adecuadas para ello, y porque no mejor pensar en capacitarnos y capacitar si fuere posible a todos los funcionarios de la biblioteca de manera que en el momento necesario se pueda establecer una excelente comunicación con estas personas. Además disponer de otros elementos como tecnología y orientación en su manejo, fortalecer el tema de la lectura dadas las deficiencias de interpretación, gramática, coherencia, ect, que en ocasiones se presenta en estas personas; revisar el tema de la señalización en cuanto a seguridad, estar más atentos a la presencia de estas personas tratar de abórdalos y orientarlos de la mejor manera posible, crear otros espacios culturales y de expresiones de arte, en fin la biblioteca brinda una serie de posibilidades que no pueden ser ajenas a todos quienes lo necesitan.

Recordemos que una sociedad es afortunada en cuanto tenga diversidad de pensamiento y formas de vida, en donde no hay razón alguna para privar a nadie de nada, y menos en términos de cultura, educación y acceso de información.



Biblioteca, lectura y discapacidad auditiva

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En cuantas ocasiones de nuestra labor diaria en la biblioteca nos hemos percatado de que a ella  asisten algunas personas con discapacidad auditiva, seguramente si las vemos tampoco sabemos como abordarlas y ayudarlas de la mejor manera, todo dado por el déficit de capacitación realizada por la institución o una perdida de interés por brindarle la mejor oportunidad de igualdad, afortunadamente ya algunas bibliotecas se han preocupado por prestar la real importancia que merecen estas minorías, es importante revisar con que frecuencia se acercan y cuales son las necesidades que se pueden abordar, por ejemplo abrir espacios de integración con la lectura lo cual considero un paso agigantado de la institución en la inclusión de la cultura, el arte y la literatura, en fin un sin numero de oportunidades que regala un tesoro tan maravilloso como lo es un libro,  lograr esa conexión tan importante dada entre la lectura y el viaje de conocimientos que se hace per medio de ella, es un gran aporte que desde la biblioteca se puede realizar a las personas con discapacidad auditiva.  

En términos de igualdad es importante rescatar que las personas sordas no habitan una esfera aislada a la cual no se tiene ninguna posibilidad de socialización, hay que abrir y dedicar espacios para su integración, es importante que la biblioteca conserve su esencia en cuanto a términos de participación y libre acceso, incluyendo a las minorías en su nivel de prevalencia e importancia pertinente.

“El disfrute de la lectura de un poema, un cuento o una simple revista, permite que toda persona que se interese por leer se de cuenta por si misma de lo que le rodea…”[1]

REFERENCIA


[1] MEJÍA HOLGUÍN, Paula Andrea. Abre tus sentidos. [en línea].2007. [Consultado 29 de Mayo de 2008]. Disponible en < http://www.cultura-sorda.eu/resources/Mejia_Avances_2008.pdf>   



Barrerras de comunicación y biblioteca

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Uno de los problemas que normalmente afecta a los discapacitados es la integración  e igualdad de condiciones dada bajo algunas barreras comunicativas  no solo en las bibliotecas si no en cualquier otra institución, sin embargo en lo que nos compete nos vamos a centrar en las que se pueden presentar en las bibliotecas.

Obtención y trasmisión de información: Por lo general la comunicación que se establece en es la trasmitir información en diferentes sentidos, es en donde debemos detenernos a revisar que esta comunicación se hace en la utilización  conjunta de herramientas o canales adecuados para las personas con discapacidad auditiva, pues en ella intervienen el lenguaje de signos, el lenguaje oral junto con los gestos y el deletreo manual, de manera que se complementen y mejoren la comunicación o trasmisión de la información, en este sentido se debe tener personal especializado en la biblioteca que pueda lograr la utilización de estas herramientas comunicativas de manera que pueda darse la igualdad de condiciones y no una insuficiencia de  obtención de información.

Comprensión de información documental: Por otro lado la deficiencia de comunicación entre los documentos y la persona discapacitada se ve claramente cuando se presentan problemas de lectura en cuanto a la comprensión, expresión y falta de vocabulario, sobre todo dada en personas que nacen con esta especialidad, es allí donde se debe pensar en los documentos que faciliten un poco más la comprensión e interpretación adecuada y logren también una lectura más amena; para ello es necesario pensar en colecciones especializadas en donde haya una conexión entre lo que ven, comprenden y pueden comunicar.

Señalización: Pensando en la correcta utilización de todos los servicios de la biblioteca se debe usar una señalización adecuada es decir, con excelente ubicación y claridad asequible no solo a oyentes si no a personas con discapacidad auditiva. En alguna eventualidad de emergencia que se presente en la biblioteca u otra institución, la persona sorda puede ser la más vulnerable dado que si no se tiene una adecuada señalización de alerta que pueda ayudarle, puede enfrentarse al peligro, pensando en que este será una gran ayuda cuando la humana no sea suficiente.

A estos problemas de comunicación se debe proponer soluciones como por ejemplo: enviar al personal de la biblioteca a capacitación ejecutada por instancias autorizadas de manera que adquieran las habilidades necesarias para el uso de lenguajes de comunicación para personas sordas, adquisición y promoción de libros ilustrados o con contenido sencillo y materiales de apoyo como audiovisuales, generar programas de promoción de lectura con los apoyos necesarios. Manejo de señalización acorde a necesidades de información y prevención.

Considero que no se pueden abandonar esfuerzos por lograr que estas personas se sientan excluidas, rechazadas, ignoradas, ect,  ellas son parte primordial de la sociedad de ninguna manera se pueden tratar simplemente como minorías sin centrarse en ellas.

REFERENCIA

PÉREZ PÉREZ, José Raúl. Una biblioteca para los discapacitados. Salamanca: Universidad Pontificia de Salamanca, 1998. 180 p.



Aspectos de la atención de personas con discapacidad auditiva en las bibliotecas

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 Tomaré principalmente los lineamientos para los Servicios Bibliotecarios para Personas Sordas  de IFLA[1], en donde se rescata principalmente la idea de aplicar todo lo que está al alcance de la biblioteca para atender a las personas con discapacidad auditiva en los siguientes aspectos: 

Personal:Los bibliotecólogos tienen la responsabilidad de presentar e implementar servicios para personas con discapacidad conforme a la comunidad que maneja la biblioteca, el personal de la biblioteca debe estar capacitado y para ello es necesario recibir entrenamiento en la atención de personas sordas en instituciones dedicadas y autorizadas para ello; a nivel interno es necesario establecer departamentos de atención a las personas sordas y a nivel externo organizar asociaciones que se centren en el ofrecimiento de servicios bibliotecarios a esta comunidad y que sean de apoyo colaborativo. 

Comunicación:El personal de la biblioteca debe obtener capacitación para hacerse entender y poder entender a estos usuarios, (ejemplo: utilizar el lenguaje de señas); en cuanto a las herramientas tecnológicas necesarias para su uso, (como por ejemplo: servicio de internet con páginas que contengan bastantes ayudas visuales), películas con subtitulado, también señales de advertencia de emergencias visibles y comprensibles  (ejemplo: alarmas de incendios, alarmas de seguridad; ect); es decir aquellos elementos que puedan establecer comunicación en el uso normal de la biblioteca para las personas sordas  desembolverse al igual que los oyentes con la particularidad de ayudas propias para ellos. 

Colecciones:Proveer a estos usuarios documentos relacionados con el tema de discapacidad auditiva como: estudios, legislación, manuales de lenguaje de señas, trabajos realizados por personajes importantes que presentan discapacidad auditiva, ect, estos documentos se deben integrar a la colección general; adquirir materiales con contenidos sencillos, directos y bastante ilustrados, material audiovisual con subtitulado o pasado a señas de manera que sean de adecuado entendimiento; videos con contenidos como: noticias, enseñanza del lenguaje de señas, programas de televisión, ect. 

Servicios:Las personas sordas deben tener la misma oportunidad de utilizar los mismos servicios y programas que utilizan los usuarios oyentes, sin embargo hay que prestar mayor atención en la orientación del uso de los recursos de la biblioteca. También incluir alternativas en las actividades culturales y programas de lectura con apoyo de interpretes, planear programas de alfabetización determinando la necesidad de cada uno de ellos; además acercarlos y orientarlos en la utilización de bases de datos y recursos en línea.  

Es necesario también promover aquellos recursos, servicios, programas, colecciones, ect, en general todas las posibilidades de acceso a la información y el disfrute del conocimiento que la biblioteca presenta para las personas sordas; así por un lado se ve el resultado de esta implementación y por otro lado los usuarios los conocen y disfrutan de ellos. Estos lineamientos aplican para cualquier tipo de biblioteca, es importante conocerlos a fondo e implementarlos, pensando siempre en la comunidad a la cual va dirigida.    



[1] IFLA. Lineamientos para los Servicios Bibliotecarios para Personas Sordas. Segunda edición Editado por John Michael DaySede Central. [en línea]. La Haya. 2000. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en < http://www.ifla.org/VII/s9/nd1/iflapr-64s.pdf>  



Biblioteca pública y atención integral de las personas con discapacidad auditiva

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La biblioteca publica brinda acceso a la información y el conocimiento a todo tipo de personas sin ninguna restricción incluyendo a personas discapacitadas, en ella no hay exclusión de ninguna forma, hay que tener en cuenta que los servicios no son generalizados es necesario pensar esas minorías o comunidades particulares,  para ellos se planean  servicios y programas especializados de manera que se propicie el uso de la biblioteca por parte ellos y validen ese derecho que como ciudadanos tienen de acceso de igualdad, es decir la biblioteca pública tiene la responsabilidad de atender las necesidades especificas de estos usuarios, miremos ahora como estos lineamientos de IFLA y Unesco para biblioteca públicas[1] prestan  bastante importancia en el cubrimiento de las necesidades de los usuarios con discapacidad: 

Bibliotecas sin muros: Se utilizan diversos medios de transporte para prestar servicios de bibliotecas einformación a zonas cuya población está desperdigada. Su prestación a quienes no pueden acudir a una biblioteca debido, por ejemplo, a una discapacidad física o sensorial”[2].  

Servicios de información: Permite a las personas aquejadas de alguna discapacidad acceder por sí solas a la información”[3]. 

“Servicios a grupos de usuarios especiales: Equipos y material de lectura especiales para personas con alguna discapacidad física o sensorial, como los sordos e invidentes”[4]

Atención al cliente: Todo el personal debe recibir una formación elemental sobre cómo tratar a laspersonas con alguna discapacidad”[5]

“El diseño de la biblioteca: La biblioteca debe garantizar un acceso fácil a todos los usuarios, en particular, para las personas con alguna discapacidad física o sensorial”[6]

“Criterios de gestión de los fondos: Los parámetros de los fondos, comprendidas las colecciones especiales y lasdedicadas a necesidades especiales, como la documentación multicultural, laalfabetización y los recursos para personas con alguna discapacidad”[7]

“Plan de comercialización y promoción: Concepción de campañas para responder a las necesidades de personas que tienen alguna discapacidad física o sensoriales”[8]

Hay que tener en cuenta cada uno de ellos y prestarle mayor importancia, recordemos que las bibliotecas públicas han aportado bastante al desarrollo de los ciudadanos y lo seguirán realizando, no se concibe en ninguna parte la idea de discriminar o restringir el acceso al conocimiento y la información a ningún tipo de persona y con menos razón aún a las personas con discapacidad auditiva.  


REFERENCIAS[1] IFLA,UNESCO. Directrices  para el desarrollo del servicio de bibliotecas públicas. Abril de 2001. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en  <http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001246/124654s.pdf>[2] Ibid. p. 15[3] Ibid. p. 28 [4] Ibid. p. 30[5] Ibid. p. 33

[6] Ibid. p. 40 

[7] Ibid. p. 44

[8] Ibid. p. 68



Biblioteca pública y derecho de acceso

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La biblioteca pública es el centro de democracia por excelencia, en ella todos sin importar sus condiciones de nacionalidad, religión idioma, condición social, ect, y mucho menos con algún tipo de discapacidad sensorial, física o mental están privadas de disfrutar de sus servicios y programas, ya que todas las personas pueden acceder a la información y a la cultura, con miras en una sociedad que requiere de informase para mejorar sus condiciones de calidad de vida y tener mejores oportunidades para enriquecer aspectos como educación, alfabetización, cultura, ideología, entre otras. En términos de equivalencia de acceso a las bibliotecas para todo tipo de personas incluidas aquellas que presentan alguna discapacidad se han pronunciado algunas instancias, declaraciones y leyes:

Declaración Universal de los Derechos humanos, en su artículo 27. Numeral 1. “Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”[1].

UNESCO considera que “Los servicios de la biblioteca pública se prestan sobre la base de igualdad de acceso para todas las personas, sin tener en cuenta su edad, raza, sexo, religión, nacionalidad, idioma o condición social. Deben ofrecerse servicios y materiales especiales para aquellos usuarios que por una o otra razón no pueden hacer uso de los servicios y materiales ordinarios, por ejemplo, minorías lingüísticas, personas con discapacidades o personas en hospitales o en prisión”[2].

La IFLA expone que “los seres humanos tienen el derecho fundamental de tener acceso a las expresiones del conocimiento, del pensamiento creativo y de la actividad intelectual, y de expresar públicamente sus opiniones”[3].

La Declaración de Caracas propone el “Desarrollo de unidades de demostración de servicios bibliotecarios públicos con áreas diferenciadas para niños, jóvenes y adultos y con facilidades para los impedidos”[4].

La Declaración de Copenague resalta que “Las bibliotecas públicas tienen una oportunidad estratégica para incrementar la calidad de vida y las posibilidades democráticas de los ciudadanos de las Sociedades de la Información, proporcionándoles acceso libre y equitativo a información de alta calidad”[5].

Constitución Política de Colombia, Capitulo 2 de los derechos sociales, económicos y culturales , Artículo 70. “El Estado tiene el deber de promover y fomentar el acceso a la cultura de todos los colombianos en igualdad de oportunidades…[6]

Ley General de Cultura 397 de 1997, Articulo 1o. de los principios fundamentales y definiciones Numeral 13. “El Estado, al formular su política cultural, tendrá en cuenta tanto al creador, al gestor como al receptor de la cultura y garantizará el acceso de los colombianos a las manifestaciones, bienes y servicios culturales en igualdad de oportunidades, concediendo especial tratamiento a personas limitadas física, sensorial y síquicamente, de la tercera edad, la infancia y la juventud y los sectores sociales más necesitados”[7].

Dentro del Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas se concibe a las bibliotecas públicas como “Espacios abiertos que posibilitan el encuentro de la comunidad con el otro y con las manifestaciones culturales del mundo, de forma libre y espontánea. Que logren la apropiación psicológica de sus ambientes y desarrollen la capacidad de sus miembros de reconocerse como componentes de la comunidad”[8].

Todas ellas presentan el compromiso que adquiere las bibliotecas y para nuestro interés especialmente la biblioteca pública, y es sin duda la de atender sin ninguna restricción todo tipo de personas, y proveer materiales, instalaciones, talento humano, tecnología, ect, todo aquello que se considere necesario para satisfacer todo tipo de necesidades, no obstante hay que revisar que esta pasando en Colombia si se ha tomado como aspecto relevante el tema de atender a las personas con discapacidad auditiva formulando servicios y programas adecuados para ellos, considero que no es solo una responsabilidad de las bibliotecas si no que las instancias a nivel de gobierno que formulan las planes de ejecución de las bibliotecas públicas que los incluyan, y resalten la real importancia de igualdad que significa proveerles de acceso a la información y el conocimiento. Las bibliotecas públicas tienen la facultad de adaptarse a las necesidades especiales de la comunidad que atiende,  para ello es necesario analizar cual es son y determinar el aporte que desde la biblioteca conviene realizar.

REFERENCIAS

IFLA. Servicio de bibliotecas públicas: directrices IFLA/UNESCO para el desarrollo. Bogotá: FUNDALECTURA, 2002. 122 p. 

 [1] NACIONES UNIDAS. Declaración Universal de los Derechos humanos. [en línea]. 10 de diciembre de 1948. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en <http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm>

 [2] UNESCO. Manifiesto de la Unesco sobre la biblioteca pública.[en línea]. 1994. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en <http://www.senderos.gov.co/Recursos/documentos/Manifiesto_ Unesco_BP_1994.pdf>

 [3] IFLA. Declaración de la IFLA sobre las bibliotecas y la libertad intelectual. [en línea]. Holanda. 25 de marzo de 1999. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en <http://www.fundaciongsr.es/ documentos/manifiestos/difla-es.htm>

 [4] Declaración de caracas sobre la biblioteca pública. [en línea]. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en <http://www.senderos.gov.co/Recursos/documentos/caracas.pdf

[5] Congreso Copenhague. [en línea]. 14 y 15 de octubre de 1999. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en <http://travesia.mcu.es/documentos/Copenhague.pdf

[6] Constitución Política de Colombia, Capitulo 2 de los derechos sociales, economicos y culturales, Artículo 70. [en línea]. 20 de julio de 1991. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en <http://www.mincultura.gov.co/eContent/library/documents/ DocNewsNo227DocumentNo356.PDF>

 [7] MINISTERIO DE CULTURA. Ley General de Cultura 397 DE 1997. [en línea]. 1997. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en <http://www.secretariasenado.gov.co/leyes/L0397_97.HTM>

 [8] MINISTERIO DE CULTURA. Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas. [en línea].. [Consultado 17 de Mayo de 2008]. Disponible en <http://www.senderos.gov.co/Recursos/documentos/PNLB_PPT.pdf>